Antes de que llegues: la preparación
Los días previos a tu primera sesión
Tu nefrólogo ya te habrá explicado por qué necesitas iniciar hemodiálisis. Antes de tu primera sesión, el equipo médico habrá creado tu acceso vascular — ya sea una fístula arteriovenosa (que requirió cirugía semanas antes) o un catéter (colocado con anestesia local el mismo día o días antes).
Si es una urgencia, en Monte Sinaí colocamos catéter temporal el mismo día y comenzamos la sesión en pocas horas. Llama al 55 9680-8859.
Qué llevar a tu primera sesión
- Ropa cómoda y holgada — especialmente en el brazo donde está la fístula o en el cuello si tienes catéter
- Una cobija o suéter ligero — la sala puede estar fresca
- Bocadillo ligero para después de la sesión (no durante)
- Entretenimiento: audífonos, libro, teléfono cargado
- Lista completa de tus medicamentos actuales
- Resultados de laboratorio más recientes
- Un familiar o acompañante para la primera vez
Lo que pasa en los primeros minutos al llegar
Al llegar a la clínica, la enfermera te pesará. Este peso es crucial — con él se calcula cuánto líquido debe eliminarse durante la sesión para llevarte a tu "peso seco" ideal. Por eso te pedirán que te peses siempre antes de cada sesión.
También medirán tu presión arterial y temperatura. Luego te llevarán a tu sillón — la mayoría de pacientes se sientan en un sillón reclinable cómodo. Algunos centros tienen camas.
La conexión al circuito de diálisis
Si tienes fístula arteriovenosa
La enfermera limpiará el área con antiséptico y colocará dos agujas en tu fístula. Este es el momento más incómodo de toda la sesión — similar a dos pinchazos de extracción de sangre. Después de eso, no habrá dolor.
La primera aguja extrae sangre hacia la máquina (aguja arterial) y la segunda devuelve la sangre ya limpia (aguja venosa). El flujo de sangre suele ser de 250-350 mL por minuto.
Si tienes catéter
La conexión es más sencilla — la enfermera conecta el circuito directamente al catéter usando una técnica estéril rigurosa. No hay agujas adicionales.
Durante la sesión: qué sentirás
Una vez conectado, la máquina comienza su trabajo. La mayoría de los pacientes describen la sesión como:
- Tranquila — pueden dormir, leer o ver televisión
- Sin dolor — el proceso en sí no duele una vez conectado
- Algo de frío — la sangre que regresa al cuerpo puede estar ligeramente más fría
- Posibles calambres — especialmente en primeras sesiones, si se elimina mucho líquido
- Posible cansancio o somnolencia — muy común y normal
Mareo o visión borrosa · Náuseas intensas · Calambres muy fuertes · Dificultad para respirar · Dolor en el pecho · Dolor de cabeza severo. El equipo de enfermería está presente toda la sesión para atenderte.
Lo que hace la máquina mientras tú descansas
El dializador — el "riñón artificial" — está compuesto por miles de fibras huecas microscópicas. Tu sangre circula por dentro de estas fibras, y a través de sus paredes se filtran las toxinas urémicas (urea, creatinina, potasio en exceso) hacia el líquido de diálisis que corre afuera.
Simultáneamente, la máquina realiza ultrafiltración — extrae el exceso de líquido que se acumuló entre sesiones. La cantidad se programa según tu diferencia de peso desde la última sesión.
Al final de la sesión
La enfermera desconectará las agujas o el catéter. Si tienes fístula, presionará el sitio de punción firmemente durante 5-10 minutos para detener el sangrado — es completamente normal.
Te pesarás de nuevo para confirmar cuánto líquido se eliminó. Tu presión puede estar algo baja al salir — es normal, sobre todo en primeras sesiones.
¿Cómo te sentirás después?
Las primeras sesiones son las más agotadoras. Muchos pacientes sienten cansancio intenso las primeras horas después. Con el tiempo — generalmente en las primeras semanas — el cuerpo se adapta y muchos pacientes se sienten mejor que antes de iniciar el tratamiento: con más energía, menos hinchazón y mejor apetito.
Las primeras semanas: expectativas reales
- Semana 1-2: Cansancio post-sesión pronunciado. El cuerpo se adapta a la dinámica de filtración
- Semana 3-4: La mayoría reporta mejor energía, mejor apetito y menos hinchazón
- Mes 2 en adelante: El ritmo se vuelve parte de la rutina. Muchos pacientes trabajan, estudian y viajan
Miles de pacientes en México llevan años en hemodiálisis y mantienen trabajos, relaciones y proyectos de vida. El tratamiento se adapta a tu vida — no al revés. En Monte Sinaí te acompañamos en cada etapa de esta adaptación.
En Monte Sinaí, la primera sesión incluye una charla con la Dra. Díaz Villar para resolver todas tus dudas, explicarte tu plan de tratamiento y conocer tu caso. El equipo de enfermería está entrenado específicamente para acompañar a pacientes nuevos.